Tras la llegada del covid-19 a nuestras vidas, la información ha sido vital para llegar a todas partes del país. Sin embargo, Costa Rica ha sido el rey de la desinformación, tanto de algunos medios de comunicación como de fuentes oficiales.
Los ejemplos de esto se pueden dar en diferentes ámbitos, pero las redes sociales han sido un arma de doble filo en estos años, y más que todo en el actual.
Yendo más al punto, y enfocados en la alerta naranja. En Desamparados se dio un caso de desinformación por parte de la Municipalidad y el periódico «El Desamparadeño», quienes en un día que parecía normal en el cantón josefino, terminaron creando un caos total.
La restricción vehicular fue el tema del día, tres comunicados por parte de la Municipalidad, tres noticias por parte del medio.
A las 3 p.m. se informa en las redes sociales de la Municipalidad, que la medidad de la restricción no aplicará ese día, por ende, se podría transitar libremente hasta las 10 p.m.
Faltando tan solo 10 minutos para las cinco de la tarde, se emite otro comunicado por la misma entidad, en donde explica que la medida empezará a regir a las 5 p.m.
Esto creó un caos total, ya que además, la divulgación no fue solo de la Municiaplidad, sino también del periódico más reconocido del cantón.
Pero hay algo que no se puede obviar, y es que las personas solo se informan de una fuente, sin saber todo lo que conlleva un decreto como el de este tipo.
Siguiendo con el tema, a las 7 p.m. se da nuevamente otro comunicado por parte de la Municipalidad, pero ahí llegaría la realidad, la noticia oficial, la que se tuvo que decir desde un principio. No se podía multar el tránsito después de las 5, porque según se estipula, la multa se dará cuando el decreto esté publicado en el diario oficial de Costa Rica, «La Gaceta».
Aquí llego a una conclusión, la desinformación no solo viene de los ciudadanos, también viene de los entes gubernamentales, que desde la cabeza hasta la cola no han podido ser claros con la información, y en ocasiones lo que han hecho es tergiversar. Y también me queda otra cosa clara, los costarricenses tienen que leer un poco más sobre la división de poderes, sino seguirán siendo los mimos ignorantes de la política.