La palabra fracaso acapara los alrededores del Proyecto Goal, y esto no por los aficionados, jamás, sino por la poca autocrítica y toma de decisiones de la dirigencia, entrenadores y jugadores de la Federación Costarricense de Fútbol.
¡Más de un año sin ganar!, esto parece poco para tomar decisiones a lo interno, y mas bien, lo ven como un «crecimiento», el cual ni la persona que sepa menos de fútbol en el país se lo cree.
Y ni que hablar de la poca productividad de juego, parece que los sistemas tácticos de «Ronald» se aburrieron, como en algún momento lo hizo Don Gustavo Matosas…
Pero dejemos de lado al técnico con el mejor puesto en un Mundial para Costa Rica y concentrémonos en el recambio tan deseado por todos. Jugadores como Celso Borges y Marvin Angulo se vislumbran como las principales promesas a futuro de la selección, poco sabemos de ellos, pero sus nombres pintan para darnos muchos logros a futuro…
¡Ah!, y valoremos a todos nuestros seleccionados, que sus videos en Tik Tok y sus historias en Instagram nos están dando muchísimos goles y vallas invictas a vísperas de una nueva eliminatoria mundialista, qué alegría.
Además de estos logros, cabe destacar la ya madurez de don Rodolfo Villalobos, que dice que ya el jugar escondido no está en sus actividades lúdicas y menciona que su trabajo lo realiza con muchísima pasión, muy parecida a la de los jugadores en los pasados mundiales juveniles y la tan deseada clasificación a nuestro segundo mundial femenino en nuestra historia, una recuerdo que permanece en todos los ticos.
No pasa nada, seguimos bien. No pasa nada, estamos mejorando. No pasa nada, vamos creciendo.
La federación ha crecido mucho, especialmente en fracasos, mediocridad, doble discurso y sobre todo, en alcahueterías sin sentido que servirán de mucho, pero para un declive del fútbol costarricense.